Conciencia, organización, lucha: ¡No hay otra vía para la emancipación de la mujer!

SPA Statement on 8 March 2014

El 8 de Marzo, Día Internacional de la Mujer, conmemora la lucha y solidaridad de las mujeres de todo el mundo para reivindicar sus pisoteados derechos frente a las cadenas impuestas por la dominación masculina, los regímenes tiránicos y el sistema capitalista. El 8 de Marzo es el día que anuncia el derrocamiento de las instituciones inhumanas y el levantamiento contra las desigualdades que reducen la prominente posición de la mujer a la de mera máquina reproductora e instrumento para saciar las pasiones carnales del hombre mientras se permite que contra ellas sigan perpetrándose los crímenes más horrendos. El 8 de Marzo rinde homenaje y renueva nuestro compromiso con la sangre vertida de mujeres como Nahid, Wajiha, Mina, Rosa Luxemburgo, Leyla Qasim, Shirin Alam Holi, Zoya, Marzieh Oskoi, Tania e innumerables compañeras por todo el planeta. Esas campeonas de la emancipación de la mujer demostraron a través de su resistencia, de su lucha legendaria y del derramamiento de su sangre que las mujeres pueden luchar codo con codo con los hombres por una sociedad libre de opresión y de injusticia, y que no hay otro camino para lograr la emancipación de la esclavitud y la miseria.

Nuestro país carece de independencia y libertad, arrasado como está por las bárbaras incursiones de los ocupantes y de sus repugnantes compinches; por ello, los derechos de la mujer y los derechos humanos no tienen cabida en nuestra sociedad. En un país al que se ha despojado de su independencia, hablar de democracia y justicia es mera demagogia. Por consiguiente, no podemos felicitar en este día a nuestras encadenadas mujeres como si se tratara de una formalidad hueca, como están haciendo las autoridades y entidades oficiales de nuestro país, tan obsesionadas por la caza del dólar. Cuando la absoluta mayoría de nuestras mujeres ven transcurrir sus vidas en la más abyecta miseria y en todo momento se perpetran contra ellas los crímenes más horrendos y las indignidades más humillantes, sólo podemos conmemorar este día renovando nuestros votos y nuestro compromiso de intensificar la lucha para asegurar los derechos de las mujeres, denunciando y rechazando cualquier forma de misoginia, denunciando y rechazando a sus ejecutores.

Creemos que en la actual situación, los ocupantes de EEUU y la OTAN están traicionando vilmente a nuestro pueblo y especialmente a nuestras mujeres porque están apoyando a los misóginos señores de la guerra y al gobierno de la mafia corrupta de Karzai,  respaldando asimismo en secreto a los matones talibán, al repugnante partido de Gubulddin y otras fuerzas reaccionarias. EEUU y la OTAN continúan explotando vergonzosamente el sufrimiento de nuestras mujeres al insistir en que los afganos deberían aceptar la presencia de bases militares permanentes de EEUU/OTAN en Afganistán, ¡porque si no es así, los derechos de las mujeres se quedarán sin defensores…! Con los gritos de dolor y angustia de mujeres como Sahar Gul, Bashira, Sitara, Amina, Gul Bibi, Shakila, Nur Bibi y tantas otras de nuestras hermanas, destrozadas física, espiritual y emocionalmente, resonando aún en nuestros oídos desde diferentes partes del país, EEUU y sus compinches continúan utilizando a las mujeres como moneda de cambio de sus perversos acuerdos con tal de conseguir sus infernales objetivos, mientras al mismo tiempo se dedican a apuntalar y reforzar a los mismos responsables de las miserias y humillaciones de las mujeres.

El establecimiento de un Ministerio para los Asuntos de la Mujer, las actividades de cientos de ONG y organizaciones de mujeres de la sociedad civil, el nombramiento simbólico de mujeres para el parlamento y puestos del gobierno y las diversas regulaciones y medidas superficiales apenas han servido para lograr ni el más pequeño cambio positivo para nuestras mujeres. Si esos “esfuerzos” hubieran sido eficaces, Afganistán sería hoy un paraíso para ellas. Pero las descaradas mentiras del gobierno afgano y sus amos extranjeros no son ningún secreto y todo el mundo sabe que nuestra patria sigue siendo para las mujeres el mismo infierno ardiente que era antes, durante el mandato de ignorancia y criminalidad de los talibán.

Conciencia, organización y lucha son los elementos esenciales para la emancipación de las mujeres. A menos que las mismas mujeres se movilicen para entrar en la arena política y luchar por sus derechos, no cabe esperar que se produzca cambio fundamental alguno en su situación ni que puedan tampoco ocupar en la sociedad un estatus digno de ellas. En efecto, siempre han sido las mujeres mismas, con sus coordinadas luchas, quienes han obligado a los gobiernos a aceptar sus justas demandas.

En el actual circo de las elecciones presidenciales, los candidatos que gritan más fuerte por los derechos de las mujeres son aquellos cuyos historiales están más repletos de actos ignominiosos y criminales contra ellas. Un par de esos candidatos han incluido a varias mujeres en sus listas electorales con tal de conseguir los votos de la mitad de la población del país. Entre los candidatos hay también ciertos elementos que no consideran a las mujeres como seres humanos y ni siquiera están dispuestos a permitir que el sol y la luna rocen a sus esposas; sin embargo, de sus bocas salen ahora toda una serie de bellas y fascinantes palabras acerca de los “derechos de las mujeres” con tal de embaucar a la mitad de la nación. Si verificamos los antecedentes históricos de toda la grey de candidatos presidenciales, la mayoría de los que sobresalen son quienes más vergonzosamente se erigieron en agentes del crimen, corrupción y devastación a lo largo de las últimas tres décadas de destrucción y trece años de ocupación. Pero incluso las más inconscientes e incultas de nuestras masas saben que la Casa Blanca ha seleccionado ya al próximo presidente, que ahora sólo tiene que seguir adelante y pasar por la escandalosa representación de unas “elecciones democráticas” para proclamarse vencedor y ser coronado e instalado en el palacio presidencial. En medio de este circo, resultan realmente entretenidas las bufonadas de un grupo miserable de supuestos intelectuales a quienes se ha pagado grandes sumas de dinero para que defiendan la campaña electoral, laman la sangre y limpien la porquería de los rostros de esos despreciables candidatos.

Creemos que es imposible que nuestras mujeres o nuestra nación consigan sus derechos más fundamentales u otros nobles valores con quejas y lamentos o pidiendo limosna a los extranjeros. Sólo a través de la lucha contra los extranjeros y los fundamentalistas, en el contexto de una sociedad democrática basada en el laicismo, se podrán arrancar de la política las zarpas de los misóginos y de los corruptos mercaderes de la religión para que las mujeres tengan un estatus igual al de los hombres y desempeñen un papel valioso en el progreso y prosperidad de su país.

Con ocasión del 8 de Marzo, el Partido de la Solidaridad de Afganistán saluda a todas las valientes mujeres del mundo que, codo con codo con los hombres, están a la vanguardia de la lucha por la emancipación y la libertad. El Partido de la Solidaridad de Afganistán aprende humildemente de su indómito ejemplo. Hacemos de nuevo un llamamiento a todas las personas y organizaciones que están al servicio del pueblo para que comprendan que en la situación actual nuestro cautivo país necesita del sacrificio, coraje y perseverancia de sus nobles y leales hijos. Tenemos que aumentar la presión contra los traidores a la nación y los lacayos de EEUU, Irán y Pakistán que están abocando a nuestro país hacia el abismo de la ruina y la destrucción.

¡Hermanas, nadie va a ayudaros a menos que vosotras mismas os levantéis y luchéis por vuestros derechos!

Partido de la Solidaridad de Afganistán
8 de marzo de 2014
Kabul



(Traducido del inglés por Sinfo Fernández)

Artículo

Hay 212 invitados en línea