¡AL EXPULSAR A LOS INVASORES Y SUS SIRVIENTES FUNDAMENTALISTAS Y NO-FUNDAMENTALISTAS, RECUPERAREMOS LA INDEPENDENCIA!

با راندن اشغالگران و مزدوران بنیادگرا و غیربنیادگرایش از استقلال وطن پاسبانی کنیم!

La sonrisa de tus niños
Entre las ruinas
Y las torturas
Por entre paredes ensangrentadas
Por entre estremecimientos de muerte y de vida
Aparecerá
¡Oh, gran patria!
¡Oh, herida profunda y amor solitario!

Fedoe Taughan – poeta palestino


Hoy, una vez más, estamos en la víspera de la conmemoración del aniversario de la independencia de nuestro país, mientras que nuestra madre herida, a pesar del dominio de fundamentalistas y no fundamentalistas, está sufriendo la sombra de la ocupación militar de Estados Unidos y sus sanguinarios aliados. La patria que, cada día de manera masiva, pierde a sus queridos hijos en ataques suicidas, explosiones, ataques aéreos, guerras y masacres; mujeres y niños son víctimas de agresiones sexuales y decenas de otras atrocidades; la gran mayoría de sus habitantes vive en la pobreza y en la mayoría de las zonas carecen de las mas elementales prestaciones en educación y salud; sus ciudadanos se sitúan entre los más grandes desplazados del mundo; sus minorías étnicas y religiosas están envueltas en sangre; y decenas de otras opresiones. Pero los autores de todas estas miserias están tranquilamente descansando en los puestos claves del gobierno.

Shah Amanullah Khan se levantó con la ayuda de sus amigos constitucionalistas y los grandes esfuerzos de la nación afgana contra el imperio en el que el sol no se ponia. El movimiento constitucionalista del país, hace cien años, estableció muchos objetivos progresistas que, aún hoy en día, se debe luchar por ellos. Por un lado, se enfrentaron a los invasores ingleses con las manos vacías, con valentía y pérdida de sangre, recuperando la independencia del país que habían perdido y, por el otro, lucharon contra los reaccionarios nativos. Afganistán, que aún estaba dominado por la esclavitud, entró en la vía del progreso y, en el menor tiempo posible y con escasos recursos financieros, nuestro país tomó grandes pasos adelante en el campo de la industria, la agricultura, la educación, la salud y otros campos sociales y culturales. Hoy en día, a pesar de la influencia de los gobiernos reaccionarios posteriores a la prosperidad, todavía nos beneficiamos de los proyectos de aquella época.

Pero ahora, un presidente títere de la República llamado, Ashraf Ghani, que está impulsando las políticas coloniales y neoliberales de los Estados Unidos en el país, y que se nota el olor de la putrefacción de su gobierno de doble cara y corrupto, se atreve a compararse con un rey progresista como Amanullah Khan, bajo cuya dirección, el pueblo afgano logró su independencia política y económica. Ghani, quien comparte la misma mesa con los descendientes de Mullah-e-Lang y Habibullah Kalakani tales como las cabezas de partidos islámicos, talibanes y Estado Islámico (o en árabe, DAESH), no tiene ningún derecho a pronunciar el nombre de ese rey laico, ni mucho menos compararse con él.

"El Partido Solidario de Afganistán" que hoy se considera heredero de los objetivos supremos de Shah Amanullah Khan y sus partidarios constitucionalistas, cree que, deberíamos ser como Sarwar Wasef quien no tuvo miedo ni de ser torturado, ni de ser ejecutado, para que nuestra sangre fortalezca el movimiento pro-libertario del país. La sangre que heredamos del inolvidable Sayid Kamal, Mohammad Azim Khan Munshizadeh, Muhammad Wali Khan Darvazi, Gholam Nabi Khan Charkhi, Abdul Rahman Ludin y decenas de otros librepensadores de la época del constitucionalismo, debemos concederla mediante una lucha valiente y continuada a las futuras generaciones.

Partido Solidario de Afganistán

19 agosto de 2017

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