¡LUCHAR CONTRA EL FUNDAMENTALISMO Y LA OCUPACIÓN, ES EL PRIMER PASO EN EL CAMINO HACIA LA EMANCIPACIÓN DE LA MUJER AFGANA!

¡LUCHAR CONTRA EL FUNDAMENTALISMO Y LA OCUPACIÓN, ES EL PRIMER PASO EN EL CAMINO HACIA LA EMANCIPACIÓN DE LA MUJER AFGANA!

Este año conmemoramos el Día Internacional de la Mujer en un momento en que, por desgracia, con cada día que pasa, somos testigos del asesinato, la violación, la mutilación y la agresión a mujeres en nuestro país. Al mismo tiempo, somos testigos del hecho de que los asesinos de Farkhunda, Rukhshana y de otras muchas mujeres en nuestra tierra, sin haber sido citados a ningún tipo de juicio, continúan intimidando a las mujeres, ya que, cuentan con la impunidad y el completo apoyo de los archicriminales en el gobierno y fuera de él.

Durante las últimas cuatro décadas, nuestro país ha sufrido la guerra y a las fuerzas más antidemocráticas y misóginas. Nos han gobernado desde los khalqis y parchamis hasta los fundamentalistas islámicos, las bestias talibanes y el gobierno títere de Estados Unidos y las mujeres de nuestro país han vivido los peores y más oscuros días de su vida. La violencia y el crimen han llegado a su punto más alto, en particular durante los últimos quince años, bajo el gobierno llamado gobierno "democrático". Los recientes informes sobre la humillación de las mujeres y las niñas por someterles forzadamente a pruebas de virginidad, son otra bofetada en la cara del gobierno misógino de Ghani-Abdullah y sus patrocinadores extranjeros.

Con el crecimiento de la conciencia de la mujer, ven su destrucción las fuerzas fundamentalistas y reaccionarias y los gobiernos en todas las sociedades. Por lo tanto, una característica destacada de este tipo de regímenes y fascismo religioso es la de suprimir los movimientos pro-libertarios de las mujeres y encarcelar a esta mitad de la sociedad dentro de los confines del hogar. Una de las primeras acciones de los partidos fundamentalistas islámicos en la década de 1990 en nuestro país, poco después de asumir el poder, era ir a la ofensiva contra la mujer y quitarle sus derechos y libertades. Hoy en día, también, coaccionadores y señores de la guerra, en sincronía con los talibanes, del mismo pensamiento, se aprovechan de las mujeres sometiéndolas a su criminalidad y atrocidades.

¡Queridas hermanas!

El 8 de marzo es un recordatorio de las luchas épicas de las mujeres legendarias e indómitas que lucharon sin miedo para obtener la igualdad de derechos para las mujeres y sacrificaron sus vidas en este camino. La historia da testimonio del hecho de que en ningún país las mujeres alcanzaron sus derechos a través de la fuerza de las bombas y los cañones de las fuerzas de ocupación.

No hay duda de que durante los últimos cuarenta años, las mujeres de nuestro país han dado los mayores sacrificios y sufrieron las peores opresiones. Pero por otro lado, la historia de nuestro país está llena de mujeres heroicas e intrépidas cuyas obras y epopeyas deben ser un ejemplo y una fuente de inspiración para todos nosotros. Para lograr la emancipación, de toda esta violencia y la barbarie, habría que ser valiente e intrépido/a como Malalai de Maiwand, Naheed, Wajiha, Mina y otras mujeres luchadoras del mundo. Las voces justas de las mujeres por sus derechos, pueden transformarse en un movimiento de liberación de las mujeres. Vimos en el transcurso del último año cómo la sangre de inocentes como Farkhunda y Tabassum, unió a nuestro pueblo y llevó a miles de personas a las calles, de una forma sin precedentes, que sacudieron al régimen corrupto Ghani-Abdullah. Es nuestro deber mantener esta oleada de demanda de la justicia.

Las luchas de las mujeres guerreras de Kobani en Siria, que están en situación más o menos idéntica a las mujeres afganas, pueden servir como un modelo para nosotros. Hasta que las mismas mujeres afganas no luchen conscientemente por su emancipación, ningún poder en la tierra, puede liberarlas de las cadenas y los grilletes del fundamentalismo y las relaciones podridas feudales y patriarcales.

El Partido de la Solidaridad de Afganistán (PSA), confía enérgicamente en el poder latente de las mujeres afganas y extiende una mano de amistad a todas las fuerzas progresistas, personas independientes y los verdaderos defensores de la igualdad de la mujer, para pedirles su solidaridad. En el estado actual calamitoso del país, la historia ha puesto sobre los hombros de las fuerzas progresistas y de los individuos el formidable deber de dar prioridad en su trabajo las luchas de sensibilización y la movilización de las mujeres, porque ninguna lucha puede salir victoriosa sin la participación activa de este colectivo de la sociedad.

Partido de la Solidaridad de Afganistán


Kabul, 8 de marzo de 2016

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